Iba yo bien tranquilo, cuan vikingo en aldea saqueada, dirigiendo mis pasos hacia la Universitat de les Illes Balears, cuando (esta vez sí, asustaos y temed por mis pulsaciones) una furgoneta de color negro con los cristales tintados se paró bruscamente a mi lado. Una de las ventanas bajó lentamente y una amable carita anciana se asomó:
-Jove, que me podries dir per mem on redéu queda sa UIB?
-Clar que sí madona, tiri tot recte fins a sa rotonda vinent i llavors fasi un parell de voltes. Quan es cansi giri a la esquerra, o bé a la dreta, i segueixi les indicacions mentre que crida "Oh sí, mi tir!!"
-Déu et beneeixi, fill meu.
-Au tiri que no hi arribarà pas avui sinó!

Fue justamente entonces, cuando un Smart estacionó de manera veloz al lado de mi perfil bueno (el costado derecho). Esta vez no bajó niguna ventanilla, ¡mas el maletero se abrió de golpe! ¡Qué susto tan grande! ¿Desde cuando tiene maletero un Smart? Y más importante aún: Si de verdad me iban a secuestrar, como más de un lumbrearas ya habrá supuesto, ¿cómo repantimflas voy a caber en tan pequeño agujero?
Pues allí me metieron. No sé de dónde surgieron, pero unas fuertes y peludas manos me arrojaron al interior del vehiculo (nótese la omisión de acento y su correspondiente cambio de significado), y arrancaron raudos. Llegamos a una abadonada nave industrial y entonces.... 1Me desperté!
He pasado estos meses (marcados por la ausencia de entradas nuevas) hibernando. Como buen sueco cuando se termina el verano. Tanta fiesta seguida deja agotado a cualquiera. Incluso a vuestro sueco preferido. Lo del secuestro ,simplemente, es una excusa para retomar mis alocados desvaríos. Os he echado de menos beneitarros...
Un saludo informal o un abrazo formal, lo que más deseéis :)
Vuestro suequito!