Existen muchas cosas graves en esta vida. Y aunque Sergio Ramos, todo un cachondo, dijera que la fuerza de la gravedad es grave, yo no me refiero a este tipo de gravedad. ¿Se entiende o me enredo en mi propia locura? Mi locura, ella sí que es grave...
En la misma cotidiana, en el día a día, ya encontramos ejemplos de cosas que son graves. Que suba el precio de la gasolina, algo grave. Que siga emitiéndose Telecinco, algo grave. Que te falle el chat del facebook en un momento clave, algo grave. Que alguien te deba un euro, como bien cantaba Nuñez, és també un quelcom gravíssim!! Que t'engrunis es collons (difunde la palabra)... amb sa cremallera, algo grave, etc.
Pero también encontramos hechos graves que han ocurrido, que ocurren o ocurrirán. El poder que ostentaban la Iglesia y la Inquisición durante tantos siglos, y los crímenes que perpetraron amparándose en su fuerza y impunidad, fue algo de mucha gravedad. La invención, algo posterior, de la bomba atómica supuso también un asunto grave. La aparición de un ruido infernal que era y es seguido por hordas de descerebrados que carecen de ética alguna, que encuentran el placer en lo vomitivo y despreciable, que gozan del menosprecio de la mujer, y que se reproducen como esporas... fue ya el apocalipsis definitivo de lo grave. Hablamos de...
¡EL REGGETON!
Així com va dir en Tomeu Kelly quan li demanaren per un "atajo" i ell respongué: "Un atajo? Un atajo de hostias te voy a dar!!"; així és com hem de defensar-nos d'aquest mal. Póntelo, pónselo. Vacunate contra el reggeton. No dejes que se apodre de ti.
Un abrazo de sueco,
Cojón! Difunde la palabra...

